Datos erróneos, personas acusadas en los diarios de recibir favoritismos de parientes que jamás tuvieron, acusaciones a personas fallecidas sin conocer las verdaderas circunstancias, ¡ya basta!, hoy soy yo quien los denuncia, la libertad de prensa no puede servir de escudo para publicar medias verdades y completas mentiras, para moldear la información según conveniencia, para permitir que pseudoperiodistas (porque ni siquiera se les exige un título) publiquen opiniones como noticias verídicas, historias contadas en una sola de sus versiones (siempre la que más venda por supuesto) y derechos de replica que al final son puestos en duda por quienes los publican, y ¿qué importa? Si de todas formas son inútiles, pues el daño al honor, la reputación y/o la intimidad de las personas ya está hecho.
Anoche decidí que ya había aguantado suficiente, al ver en un programa nocturno de canal de aire unas notas a personas que tuvieron que trabajar los días de los festejos patrios, dando entender que no todos pudieron disfrutar de ellos, lo cual es una gran injusticia social (seguimos con el sensacionalismo). Por favor, no se puede pretender paralizar al país por los festejos, no solo los/as recolectores de botellitas y papel y los/as vendedores de comida estuvieron trabajando, también los choferes de colectivos, los/as guía en la Casa de la Independencia, guardias de seguridad, policías y hasta los miembros de la prensa, y en último caso también los estudiantes como yo, que nos perdimos de muchas de las actividades porque teníamos obligaciones que cumplir (el estudiar para ser profesionales competentes y lograr que los próximos años sean mejores que los últimos 200).
No quiero que se me malinterprete, no pretendo que la prensa sea censurada como en gobiernos dictatoriales, solo exijo consumir información verídica, correctamente corroborada (que bien puede ser hecho por los mismos medios de comunicación) y no me refiero a preguntarle si es cierto a la almacenera de barrio chismosa, porque “ella sabe todo lo que pasa” (con el debido respeto a las comerciantes respetuosas de la vida ajena).
Anoche decidí que ya había aguantado suficiente, al ver en un programa nocturno de canal de aire unas notas a personas que tuvieron que trabajar los días de los festejos patrios, dando entender que no todos pudieron disfrutar de ellos, lo cual es una gran injusticia social (seguimos con el sensacionalismo). Por favor, no se puede pretender paralizar al país por los festejos, no solo los/as recolectores de botellitas y papel y los/as vendedores de comida estuvieron trabajando, también los choferes de colectivos, los/as guía en la Casa de la Independencia, guardias de seguridad, policías y hasta los miembros de la prensa, y en último caso también los estudiantes como yo, que nos perdimos de muchas de las actividades porque teníamos obligaciones que cumplir (el estudiar para ser profesionales competentes y lograr que los próximos años sean mejores que los últimos 200).
No quiero que se me malinterprete, no pretendo que la prensa sea censurada como en gobiernos dictatoriales, solo exijo consumir información verídica, correctamente corroborada (que bien puede ser hecho por los mismos medios de comunicación) y no me refiero a preguntarle si es cierto a la almacenera de barrio chismosa, porque “ella sabe todo lo que pasa” (con el debido respeto a las comerciantes respetuosas de la vida ajena).
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